VIAJES

La Provence - Avignon III 2012

Ésta ciudad de Avignon es tan encantadora y mágica...
Caminar por sus calles pequeñas y dejarse llevar por cada detalle que aparece frente a uno, es una de las cosas más lindas que se pueden hacer.
Disfrutar sin prisa y sin apuros...




Y porqué no, también dejarse tentar...
En éste caso, con una panadería pequeña que ofrecía masitas secas entre otras cosas ricas.



Pero la novedad del lugar: vendían masitas de lavanda!
Sí, 
aquí todo huele y está hecho con lavandas.
Pero encontrar galletitas, nunca me hubiera imaginado.
Compramos un surtido para llevar y probarlas en el desayuno para el siguiente día.
(En realidad, probarlas al siguiente día fue una metáfora, 
porque no me aguanté las ganas y las probé en el momento)
¡RI QUÍ SI MAS!
Qué otra cosa les voy a decir...


Al salir de la panadería seguimos caminando,
y  buscando un lugar donde cenar.



Los bares y restaurantes son pequeños y tienen mesas al exterior sobre las veredas.
Las calles están iluminadas a "media luz"
lo cual crea un clima muy romántico e íntimo.
Utilizan velitas para decorar las mesas y el entorno más inmediato.

Miren qué original, el banco de mampostería que se ve aquí.


Unos pasos más adelante nos encontramos con éste lugar,
que nos atrapó por su menú de tartines varios.
Al entrar lo primero que llamó  mi atención, fue el piso de baldosas antiguas,


y la decoración que me encantó claro...
  Se percibía inmediatamente una impronta francesa de campiña: 
pátinas en las paredes color ocre, muebles en tonos grises y decapados, vajilla de losa, carteles de publicidades antiguas en las paredes y también colgados como banderines.




También me recordó mucho, a nuestros viejos almacenes
de ramos generales.





La verdad, que divino el lugar y con muchos detalles para mirar.
Pero hacía calor para quedarse a cenar allí adentro,



asique elegimos el menú y cruzamos a tomar asiento en las sillas y  mesitas que tenían
en la plaza de enfrente.



El mobiliario de chapa en color azul, me recordaba o daba la sensación de estar
en un patio hogareño,
 me sentía "como en casa" ...



Disfrutamos de la comida y la velada al aire libre
y después de un buen rato,
 (y un tanto cansados ya)
emprendimos nuestra caminata de regreso al hotel.

*

La luna maravillosa de aquella noche, que asomaba detrás de una de las torres del Palacio de los Papas,
nos acompañó en el camino...



mientras no dejábamos de suspirar al encontrar
hermosos rincones como éstos:


Rincones " de péliculas" parecían...

Nos retratamos juntos, en un espejo muy antiguo
agradecidos de haber estado en aquel lugar del mundo,



y nos fuimos a descansar.
La agenda para el día siguiente nos señalaba:
viajar hasta L´Isle -Sur- la -Sorgue.
Un muy buen plan!

Nos encontramos mañana, 
si me siguen...
¡Falta lo  mejor de La Provence!

*

FELIZ JUEVES
PARA TODOS










8 comentarios

  1. que placer Marce! super romántico todo! y quiero probar masitas de lavanda!!

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  2. Qué lindo ese lugar!! Muchas veces leí recetas con lavanda, pero la verdad es que nunca me animé!!!

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  3. Anónimo13.9.12

    que hermoso lugar... divina la noche para empaparse de sensaciones....hay rincones de este lugar que me hacen acordar al pueblo de Cinema Paradiso!
    Patry.colo

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  4. que lugar!! de noche me parecio mas pintoresco aun!! Siempre pienso que los lugares"de pelicula" como bien dijiste obviamente existen! de algun lado los sacan! y este es uno de ellos... me hizo acordar a rincones que mostraban en "media noche en Paris"... realmente increibles!!
    beso gde! Ceci

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  5. Que bellos lugares, casi me parece estar ahi....

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  6. Estela T13.9.12

    Que buen post!

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  7. la foto de la mesita con el mantel a rayas me hace acordar a una escena preciosa de la película Antes del amanecer. Quiero seguir viajando!!!! Hasta mañana!!! :)

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  8. Gracias por dejarnos compartir la velada con vos, Marce! Hermosas tus fotos!

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